27/7/2014

Los garrochistas, de picadores a soldados

Sin entrenamiento militar, sin espada y sin fusil, pero con el convencimiento de que debían detener el avance francés en España a costa de sus vidas.

Así combatieron en 1808 los más de 400 garrochistas andaluces (vaqueros y ganaderos famosos en algunos casos por picar a los morlacos en las plazas de toros) que, armados únicamente con una vara de tres metros utilizada para derribar y dirigir a las reses, se alistaron en el Ejército español y se enfrentaron a los soldados de Napoleón en las batallas de Mengíbar y Bailén.

Ataviados con un traje que hoy podríamos ver en las corridas goyescas y un arrojo típico del sur de la Península, estos improvisados soldados no tuvieron reparos en cargar, vara en ristre, contra todo aquel gabacho que cometió el error de ponerse en el camino de su caballo.

Corría por entonces una época más bien incómoda para los españoles. Y es que, en 1808, Napoleón Bonaparte -pequeño en estatura pero con gran capacidad para molestar al resto de Europa y parte de África- atravesó la frontera española con su ejército dispuesto a convertir la Península en su Peninsule

Fuente:

25/7/2014

La 'Mercedes' (1804), un tesoro cultural recuperado

El 18 de mayo 2007, una empresa norteamericana cazatesoros, Odyssey Marine Exploration Inc., anunció el mayor hallazgo de monedas jamás encontrado.

Más de 500.000 piezas de oro y plata, extraídas de algún lugar del Atlántico, fueron trasladadas en secreto a Estados Unidos.

España sospechó que se trataba de un buque español e, inmediatamente, a través del entonces Ministerio de Cultura, presentó una demanda judicial en Estados Unidos.

Tras 5 años de litigio, los tribunales norteamericanos dieron la razón al Estado español, reconociendo sus derechos sobre aquellos bienes culturales y ordenando su entrega.

El buque expoliado no era otro que la fragata de la Armada española 'Nuestra Señora de las Mercedes', hundida en 1804 durante el ataque de una flota británica cerca de las costas de Portugal.

Su trágica desaparición fue el detonante de la declaración de guerra de España a Inglaterra en el convulso período previo a la Guerra de la Independencia, y un episodio dramático que dejó huella en la historia, la literatura y las vidas de los supervivientes.

Fuente:

13/7/2014

El marqués de La Romana en Holanda (1808)

A comienzos de julio de 1806, se estaban llevando a cabo una serie de negociaciones franco-inglesas y franco-rusas con la finalidad de llegar a una paz europea, lo que sirvió de pretexto a Talleyrand para interrumpir los tratos que estaban a punto de concluirse entre España-Francia con respecto a Portugal.

Las fuerzas que guarnecían el Reino de Etruria, al mando del general de origen irlandés don Juan Kindelán, que había sido nombrado segundo de la División del Norte, recibió la orden de marchar a la ciudad alemana de Hamburgo, en la costa del mar Báltico.

Partió el 22 de abril 1807, y tras atravesar el Tirol, Baviera y Hannover; llegó a su destino entre el 12-24 de junio. La composición de este Ejército español fue la siguiente:

3 Batallones del Rgto. de Línea 'Zamora': 2.256 hombres.
2 Batallones del Rgto. de Línea 'Guadalajara': 1.504 hombres.
1 Batallón de Infantería Ligera I.º de Voluntarios de Cataluña: 1.200 hombres.
Rgto. de caballería ligera 'Villaviciosa': 540 hombres.
Rgto. de caballería de línea 'Algarbe': 540 hombres.
Una compañía de artillería: 100 hombres.
- Total: 6.140 hombres.

Sin embargo, las noticias del 2 de Mayo (1808) no llegaron inmediatamente a conocimiento de los expedicionarios, ya que los franceses interceptaron toda la correspondencia e, incluso, impidieron a cañonazos que cualquier embarcación se acercase a la costa. Sólo conocían parte de los acontecimientos, los que publicaba la prensa francesa.

Fuente:

12/7/2014

'Las flores del mal' -Charles Baudelaire

Charles Baudelaire (1821-1867) retrata en estos poemas el amor, la depravación del hombre, la desesperación y la muerte sentando las bases de la estética de la vanguardia simbolista que influyó en autores como Rilke, Rimbaud o Valéry.

En esta edición se incluyen los seis poemas prohibidos que figuraban en la primera edición de 'Las flores del mal' y veinte poemas más del autor publicados a posteriori.

"Baudelaire, que es aún un romántico, es ya un simbolista, está siempre mostrándonos su corazón al desnudo, pero su verso va más allá de la anécdota personal para adquirir el misterioso valor de la palabra en sí.

Se sueña a sí mismo con una pasión y un arte que convierten el sueño en poesía, en música significativa. Y detrás de los sueños, la fe y las palabras le hacen inmortal."
-Carlos Pujol.

Fuente:
- "Las flores del mal en su librería Casa del Libro".

Nº de páginas: 288 págs.
Encuadernación: Tapa blanda bolsillo
Editoral: PLANETA
Lengua: CASTELLANO
ISBN: 9788408013228.

6/7/2014

La Gran Guerra (1914-1918), el arte de la guerra

La Primera Guerra Mundial (1914-1918) fue también la primera moderna en muchos sentidos.

Abarcó la tierra, el mar y el aire, en una colaboración múltiple, enfocada a un resultado único.

Puso al servicio del diseño, la construcción y producción de armamento los avances tecnológicos, la capacidad industrial, los desarrollados sistemas de transporte (especialmente el ferrocarril) y los novedosos de comunicaciones.

Aunque en su despliegue seguían presentes las bayonetas, los caballos e incluso las palomas mensajeras, se sentaron las bases técnicas y estratégicas para posteriores conflictos.

El avión, a pesar de hallarse en sus balbuceos, se estrenó como plataforma de reconocimiento; una aplicación que se revelaría fundamental en guerras futuras a fin de conocer las posiciones del enemigo y dirigir los movimientos de las tropas propias. 

Y, puesto que el reconocimiento sólo podía efectuarse con la máxima eficacia sin la oposición de la aviación adversaria, el dominio del aire a través del combate aéreo y de la destrucción de los aeródromos enemigos se convirtió en adelante en una premisa estratégica.

Se establecieron maniobras de combate que, incluso con el inmenso avance de la aviación, permanecen vigentes como movimientos básicos de aparatos y pilotos. Así, por ejemplo, el 'giro Immelmann', en homenaje a su inventor, el as alemán Max Immelmann.

Fuente: