16/11/2014

Blas de Lezo (1689-1741), el homenaje debido

Blas de Lezo (1689-1741), el llamado Mediohombre que se quedó cojo, tuerto y sin movilidad en un brazo por efecto de las heridas sufridas en toda una vida dedicada al ejército, se ha hecho popular y hasta famosa en los últimos años.

Cosas del ingrato carácter español. Este marino, nacido en Pasajes (Guipúzcoa), derrochó ingenio y valor y fue capaz de vencer, con seis navíos y 2.830 hombres, la colosal resistencia del almirante Edward Vernon, con sus 180 navíos y casi 25.000 hombres.

Tan convencidos estaban los ingleses de su victoria, que hasta pusieron en circulación medallas conmemorativas de su inexistente triunfo, con el texto: "El orgullo español humillado por Vernon". Pero fue otro el orgullo herido...

Blas de Lezo mantuvo a salvo la llave del Imperio. Mantuvo intacta la grandeza de España en un momento crítico y evitó un cambio drástico en la Historia de América y de nuestro propio país. De justicia es recordarle más allá de los homenajes que su Armada le rinde, con el nombre de una de sus fragatas más modernas, con exposiciones y memoriales.

Blas de Lezo es patrimonio de todos los españoles porque sin él, esos españoles habrían tenido una historia muy distinta. Ojalá, como reza el texto en la base de su estatua, "el recuerdo de su entrega sirva de ejemplo a las generaciones venideras".

Fuente:

15/11/2014

¿Cuánto sabes de la Guerra de la Independencia?

Han pasado poco más de dos siglos desde que un referente militar como Napoleón Bonaparte hizo su entrada en España con su Grande Armée, y un poco menos desde que se vio obligado a huir de España después de que españoles, ingleses y portugueses le devolviésemos de un puntapié a su querida «France».

Ese periodo, conocido como Guerra de la Independencia (1808-1814), ha marcado la Historia de nuestro país y, como no podía ser de otra forma, también el temario de los libros de los alumnos de ESO.

Preguntas (respuestas aquí):
1. ¿Cuándo entró el ejército francés en España?
2. ¿Por qué pudieron penetrar los franceses en la Península sin encontrar oposición del ejército español?
3. ¿Cómo logró Napoleón hacerse con la corona española?
4. ¿A quién impuso como rey?
5. ¿Cuál fue el detonante que motivó los acontecimientos del 2 de mayo?
6. ¿Cómo fueron conocidas las organizaciones que coordinaron la resistencia contra los franceses?
7. ¿Qué monarca regresó al trono español tras la huida de los franceses?
8. ¿Qué régimen se instauró después de que Napoleón fuera expulsado de España?

Fuente:

2/11/2014

'Ensayos (I, II y III)' -Michel de Montaigne

Montaigne (1533-1592) es el hijo por excelencia del Renacimiento.

Y de su padre, naturalmente, que se empeñó en que la lengua materna de su hijo fuese el latín. De ese modo, el pequeño Michel a los seis años leía las 'Metamorfosis' en su lengua original, y uno después a Virgilio, cuyas 'Geórgicas' admiraría hasta el final.

Estudió leyes en Toulouse; fue alcalde de Burdeos como su padre; leyó el 'Heptamerón' y hospedó en su casa a Enrique de Navarra; viajó por Suiza, Italia y Alemania, y dejó un 'Diario de viaje' que vio la luz doscientos años después. 

Tuvo un amigo, Étienne de la Boétie: su amistad, como la de Niso y Euríalo, como la de Pílades y Orestes, ha pasado a ser figura y paradigma.

Los 'Ensayos' es una de esas obras que puede figurar sin reparo en la biblioteca esencial de la humanidad y nos reconcilia con ella. Montaigne -aquel "bordelés escéptico", como lo llamó Carpentier- habla con la misma libertad y sensatez del conocimiento, de la razón o de la tortura, que de las dimensiones (discretas) de su pene.

No mitifica nada, todo lo mira con un saludable escepticismo y cierta melancólica distancia, pues, dice él, "solo los locos están seguros y resolutos"; un oportuno distanciamiento que le impedía caer en fáciles idolatrías.

Fuente:
- "Ensayos, I. Montaigne, Michel de (Autor)".

1/11/2014

España (1808-1814), la úlcera de Napoleón

Derrotado y agotado, Napoleón Bonaparte revisó desde su exilio en Santa Elena los errores que habían provocado su fracaso militar:

«Todas las circunstancias de mis desastres vienen a vincularse con este nudo fatal; la guerra de España destruyó mi reputación en Europa, enmarañó mis dificultades, y abrió una escuela para los soldados ingleses. Fui yo quien formó al Ejército británico en la Península».

Y cuando el general galo puso las cartas sobre la mesa, lejos del apoyo popular con el que creía contar, se produjeron los primeros levantamientos en el norte de España y la jornada del 2 de mayo de 1808 en Madrid.

Se iniciaba un conflicto armado que cobró dimensión internacional con la intervención de las tropas británicas. Los esfuerzos en España entorpecieron la campaña en Rusia, donde perdió 380.000 hombres.

La guerra en España costó 110.000 bajas a los franceses, según los trabajos de Jean Houdaille, a los que hay que añadir en torno a 60.000 muertos de las tropas aliadas que acompañaron la invasión. Una catástrofe militar que fue denominada como la «úlcera española» de Napoleón, y que junto a la «hemorragia rusa» llevaron al colapso del imperio galo.

Fuente:

25/10/2014

Trafalgar (1805), los 24 españoles de Nelson

El almirante británico Horatio Nelson venció a la escuadra aliada hispano-francesa en una de las batallas más decisivas de la Historia naval, la que supuso el final de las aspiraciones napoleónicas de conquistar Inglaterra.

Gran Bretaña saca pecho siempre que evoca su proeza en Trafalgar, pero quizá el desenlace del solemne episodio patrio hubiera sido completamente diferente de no ser por los más de 1.000 extranjeros que se pusieron a las órdenes de la Armada Británica.

Investigadores del Museo Marítimo Nacional de Londres, en colaboración con el Archivo Nacional, han indagado en el registro de los 21.000 hombres que participaron en el choque bélico, llegando a la sorprendente conclusión de que 1/10 había nacido fuera del Reino Unido.

De los 13.000 militares cuya nacionalidad se conoce, al menos 1.260 eran extranjeros. Aunque la mayoría procedían de naciones neutrales o aliadas de Gran Bretaña durante la Revolución y las guerras napoleónicas, los archivos muestran que incluso 24 españoles y 54 franceses combatieron en el bando enemigo, sirviendo en los 33 barcos británicos que participaron en la batalla.

Fuente: