Publicidad

18/12/2011

Las joyas vuelven a Roma

No es una muestra, sino una restitución, una vuelta a casa durante cuatro meses.

Son 65 piezas entre las 695 obras maestras más importantes de arte antiguo que pertenecieron a la colección Borghese y que hoy son el núcleo central del sector grecorromano del Louvre.

Fueron vendidas en 1807 por Camilo Borghese, marido de Paolina Bonaparte, a su cuñado Napoleón, quien tras sus grandes conquistas militares pretendió con esta compra legitimar ante los ojos del mundo, con símbolos de belleza y de cultura, su poder imperial. Con ese objetivo de autocelebración, Napoleón quiso dotar a la capital de su imperio con el museo público más importante en las artes universales, el Louvre, que entre 1803 y 1815 se llamó Museo Napoleón.

Las obras fueron vendidas por 13 millones de francos, una cantidad muy importante en la época, que no pudo rechazar el príncipe Camilo Borghese. Napoleón encargó al famoso anticuario Visconti hacer la valoración de la colección. Napoleón solo quería obras clásicas antiguas.

Eso permitió que Italia no perdiera obras maestras de Bernini, por ejemplo, y otros autores con valor incalculable. Italia sufrió una herida en su patrimonio artístico, una herida no cancelada. Aquella cifra colosal no fue nunca pagada. Camilo Borghese recibió solamente cuatro millones y se vio obligado a realizar nuevas compras para compensar a su colección tras la desgraciada venta.

Fuente:
- "Las joyas vuelven a Roma".

0 COMENTARIOS. QUEREMOS CONOCER TU OPINIÓN:

Publicidad